EL DOCUMENTAL QUE ESTÁ CAMBIANDO EL MUNDO

Este es el documental THRIVE - PROSPERAR que muestra respuestas contrastadas e inquietantes sobre hechos que no nos permiten prosperar como especie dominante del planeta: estamos sufriendo un ecosistema parasitado y desequilibrado... Todos debemos conocer el problema para decidir como resolverlo. ¿La pastilla roja? ¿Quieres despertar para siempre de tu mundo y conocer la realidad?

martes

10. Luz, colores, agua y vida.


LA LUZ EN EL MEDIO ACUÁTICO


La luz se desplaza por el vacio a 300.000 kilómetros por segundo. Esta velocidad desciende ligeramente en contacto con nuestra atmósfera. Dentro del agua, la luz viaja en un medio mil veces más denso que el aire, aproximadamente a 200.000 kms/seg. El agua actúa como un filtro, con lo que los extremos en la longitud de onda se atenúan: demasiado opaca con respecto a la luz violeta (400 nm) y a la luz roja (700 nm), en cambio transparente para la luz azul y verde. Este proceso de “filtrado” de luz se puede observar fácilmente en el medio marino.

Gráfico Longitud de Onda

A medida que profundizamos en el océano, la visión se vuelve cada vez más monocromática. Los rayos del Sol alacanzan hasta los 50 metros de profundidad dentro del agua (es la llamada zona fótica). Sólo por debajo de los 10 a 15 primeros metros de profundidad impera exclusivamente la luz verde y mayoritariamente la azul. Esta es la llamada luz actínica (luz submarina).

Esta visible energía radiante desempeña dos funciones importantes en la vida submarina:

1. Así se presenta el entorno en la información de imágenes que perciben los animales de este ecosistema. Es decir, los animales "ven" en esta longitud de onda marcadamente de color azul.
2. La energía necesaria que absorben los miembros del reino vegetal y en concreto para los procesos de la Fotosíntesis.

Precisamente los biótopos coralinos son la representación del equilibrio: un paraíso idílico con aguas completamente transparentes, donde la luz entra potente en el medio líquido.

Por este motivo un acuario de arrecife requiere una generosa iluminación. En cambio, un acuario con biótopo amazónico tiene menos necesidades luminosas. Precisamente en los grandes ríos amazónicos el ácido tánico -producto de la densa vegetación- oscurece el agua.
Como ya se ha explicado en otras ocasiones, las necesidades luminosas deben adaptarse a las características originales del biótopo que queramos mantener.

DATOS DE LA LUZ EN EL BIÓTOPO DE ARRECIFE MARINO
¿Qué cantidad de luz recibe un arrecife marino?
Los arrecifes se sitúan en las zonas tropicales y ecuatoriales. Las variaciones luminosas en esta zona del mundo no son extremas y se producen de manera suave. En otoño o invierno, la altura del Sol sobre la vertical es menor, y el ángulo de incidencia de la luz sobre la superficie del océano se hace también menor. Esto provoca que se produzcan los fenómenos de reflexión, que llevan consigo una disminución del tanto por cien de la penetración de la luz en el agua. De igual modo, el grado de penetración de la luz también varia en función de la mañana-tarde. El máximo grado de penetración se alcanza a las 12.00 del medio día solar, justo cuando el sol emite luz en perpendicular a la superficie del océano.

En zonas tropicales se suele medir cuando el Sol está en el cenit unos 150.000 lúmenes en la superficie del océano. De esa cantidad, debido a los fenómenos de reflexión y de absorción, sólo consiguen penetrar unos 95.000 lúmenes en el agua. Pero estos lúmenes van decreciendo rápidamente, de forma que por debajo de los 50 metros de profundidad es prácticamente oscuridad lo que hay. La penetración de la luz en la superficie del océano también depende del momento climatológico. Si el día es calmado, la tasa de reflexión será de tan sólo 4%. Sin embargo, si no lo es, se producen una tasa en torno al 25%. Bajo estas condiciones, tan sólo un 20% (unos 15.000 luxes) penetran a unos 15-20 metros de profundidad. Es precisamente a una profundidad de 10 metros, donde se alcanza la máxima tasa de fotosíntesis por parte de los organismos autóctonos (vegetales) y en donde se pueden medir unos 30.000-35.000 luxes.
¿Cómo se ha adaptado la vida de arrecife a esta luz?
Cada tipo de alga tiene un punto de saturación de luz diferente. Este fenómeno de saturación se produce cuando la intensidad de la luz alcanza un punto donde los cloroplastos han alcanzado la máxima actividad fotosintética. El punto de compensación es el punto de intensidad de luz donde la producción de oxígeno de la fotosíntesis es suficiente para compensar el consumo de oxígeno durante la fase de respiración de la planta o alga. Toda alga que reciba luz por debajo del punto de compensación puede llegar a morir.

Biótopo arrecife Filipinas

Es muy importante saber que la mayor parte de los invertebrados marinos del tipo de corales, anémonas, etc., contienen dentro de sus tejidos exteriores, viviendo dentro de sus propias células (endosimbióticas), a una serie de algas microscópicas llamadas zooxantelas. Estas algas mantienen una relación de simbiosis con el invertebrado en donde viven. Esta relación consiste que a cambio de poder vivir las algas en un lugar protegido de agresores externos y óptimamente dispuesto para captar luz solar con la que realizar la fotosíntesis (invertebrado), sintetizan a través de la fotosíntesis una serie de glúcidos que ceden en parte al invertebrado y este utiliza como alimento generando aminoácido con los que construye tejido y sustancias orgánicas.

Estas características de muchos de los invertebrados marinos hace que la principal fuente de alimentación no provenga de la captura del plancton mediante sus tentáculos, sino que más de un 90% de su completa alimentación proviene de esos glúcidos que sintetizan las zooxantelas: sus agradecidos huéspedes. De aquí podemos entresacar la enorme importancia que tiene la luz como génesis de vida para el arrecife. De algún modo, vemos como el arrecife se comporta como un enorme panel solar que capta toda su energía de la luz. Es importante señalar que las zooxantelas, responsables de la salud de los invertebrados, necesitan más luz que las macroalgas de tipo Caulerpa, Halimeda, etc. No obstante, si los invertebrados pertenecen a un estrato en el nicho del arrecife muy superficial, sus zooxantelas necesitarán necesitarán seguro una intensidad de luz muy superior que si son de aguas medias o profundas. El tipo de pigmentación que mayoritariamente contenga el alga condiciona el tipo de luz con la que realizará la fotosíntesis.

Biótopo arrecife Maldivas

¿Imitar esta luz para nuestros ecosistemas vivos?
A la hora de seleccionar un adecuado espectro para las luces que iluminen el acuario, es importante fijarse que su espectro sea completo y lo más nivelado posible. Los picos en zonas amarillo, verde y anaranjado favorecen la aparición de algas tapizantes y filamentosas. Por este motivo, la luz blanca pura es ideal para el mantenimiento de acuarios. La luz azul (actínica) en el biótopo de arrecife es vital para sus seres vivos.
Según expertos, la intensidad lumínica que debemos conseguir debe estar en los 19.000 lúmenes, aunque puede variar entre los 17.000 y los 21.000. Pero hay condicionantes como que cada tipo de coral requiere de mayor o menor cantidad luminosa, la distancia de la fuente luminosa, etc.
Igualmente, como hemos visto antes en "¿Qué cantidad de luz ilumina un arrecife?" las cifras propuestas coinciden con lo que sucede en la naturaleza.
1. Invertebrados
Esta luz es importantísima para todos los invertebrados con zooxantelas y macroalgas. Digamos que la luz se comporta como la energía que hace que estos seres vivos precisamente estén vivos. No obstante, queda muy difusa y poco clara la interdependencia del pez coralino con el espectro e intensidad de luz adecuadas.

Biótopo acuario arrecife

2. Peces
Se puede llegar a la incorrecta conclusión de que como los peces no realizan la función fotosintética, la luz no es un factor que les implique directamente. Nada más lejos de la realidad. El pez coralino es un ser vivo que está acostumbrado a los máximos niveles de estabilidad e idoneidad en su medio. El hábitat del arrecife de coral en muchos sentidos es idílico, es como una especie de paraíso bajo las aguas. En nuestro repaso por las características químicas y físicas del hábitat marino, hemos podido comprobar la extraordinaria estabilidad en prácticamente todos los parámetros que definen el medio. Pero no son sólo estables, sino que además los podemos calificar de ideales. A ello contribuye también la calidad y cantidad de luz. Debido a que la presencia de plancton en suspensión es muy baja, las aguas coralinas son extraordinariamente transparentes. Este factor favorece que la penetración de la luz sea importante, al no encontrar ésta en su camino ningún elemento que la detenga. Esto hace que arrecife coralino esté muy iluminado no solo determina un factor de dependencia del invertebrado con zooxantelas y de las macroalgas, sino que también el pez coralino está sujeto a este estándar de iluminación.

De hecho, hay estudios que demuestran que la capa de mucosa de los epitelios de los peces está en directa relación con la recepción de la adecuada luz por parte del pez. En efecto, el pez bajo condiciones adecuadas y naturales de luz, está continuamente segregando esa mucosa que constituye la primera barrera entre el medio exterior y su organismo. De hecho, cuando esta barrera mucosa está en perfectas condiciones, todas las enfermedades exteriores (parasitosis externas, bacteriosis externas, etc) son de difícil penetración, por no decir imposible. Este dato se demuestra con estudios y prácticas realizadas por empresas recolectoras de peces a gran escala, que no apagan las luces durante los pocos días que mantienen al pez en su instalación antes de venderlo. Por simples estadísticas han llegado a constatar que mientras que el pez esté iluminado las 24 horas del día, enfermedades del tipo Oodinium o Cryptocarium aparecen con más dificultad y con menor virulencia. Por supuesto, esta práctica no es recomendable para el aficionado, ya que el pez mantenido durante mucho tiempo con la luz encendida puede llegar a enfermar por estrés. Por otro lado, la adecuada luz en cantidad y calidad que obtiene el pez en el arrecife, le sirve para sintetizar la vitamina D a partir de la provitamina que adquiere por alimentación.

Además del efecto de la luz sobre la mucosa del pez, hay que tener en cuenta otro factor importante. Aunque parezca un poco atrevido, se puede afirmar que el pez marino tropical tiene una "psicología" algo débil. Esta psicología está sustentada por el alto estándar de calidad de vida al que está acostumbrado. Si las condiciones en las que se les hace vivir artificialmente no alcanza altos niveles de calidad, automáticamente el pez sufre de estrés psicológico, y esto supone la antesala de la aparición de cualquier tipo de enfermedad parasitaria o degenerativa. Este dato es de fundamental importancia para tenerlo en cuenta a la hora de mantener acuarios comunitarios de peces coralinos. No creamos que por no tener invertebrados, los peces no van a necesitar un adecuado espectro y una alta intensidad de luz.

Es trascendental comprender con exactitud la enorme importancia de la luz para el arrecife como base sobre lo que fundamentalmente nuestra actuación a la hora de diseñar y hacer funcionar sin problemas un acuario marino.